Otra vez aparece el tema del fin del libro por responsabilidad de la difusión de los medios electrónicos. Te prometí que te llamaría, pero no lo hice. Aquí te envío brevemente parte de mi respuesta: «Sin llegar a ser profeta, Internet jamás acabará con el libro impreso porque aquél es un medio siempre cambiante y empeñado acaso en su degeneración, los libros impresos trascienden los caprichos temporales del hombre y persisten el paso del tiempo y se constituyen en monumentos de un momento en particular, y no creo que nadie esté dispuesto a renunciar a la memoria.
Los libros, por último, han sobrevivido todo intento de destrucción, y lo que no consiguieron las dictaduras menos lo conseguirán unos tontos con mucho dinero y tiempo. A lo sumo, el papel de los medios electrónicos podría servir en la difusión de las obras y sus autores, pero nunca destruir los libros.