Escrito por Álvaro Rafael en Rock venezolano
28 abr 2011 1 comentario
Ernesto Sabato fue para muchos un autor imprescindible de la adolescencia. Con personajes como Martín de Sobre héroes y tumbas puso voz a nuestras inseguridades, a nuestras angustias y a los cuestionamientos que empezaban a surgir luego de abandonar la placidez de la infancia, pero también a nuestras aspiraciones y deseos por alcanzar un significado que nos hiciera saber que la resistencia tenía sentido. Con Juan Pablo Castel en El túnel muchos descubrimos el dolor por el desengaño, los celos, la violencia que habita en cada uno de nosotros y las consecuencias terribles que provoca cuando dejamos de controlarla. Hoy con la muerte de Sabato, a las puertas de alcanzar los cien años de vida, de algún modo aquella etapa que ya muchos habíamos superado, cronológica y emocionalmente, se aleja de manera definitiva. Ya hemos crecido, ya vemos el mundo de un modo diferente a cuando éramos adolescentes, lo comprendemos de una manera mejor (o esos intentamos) e incluso hemos descubierto que debajo de las obras de Sabato, entre el pesimismo de la muerte y la decepción, latía un vitalismo incuestionable de un hombre que nunca se resignó al cansancio ni a la fatiga, y que nos enseñó la inquebrantable necesidad de nunca rendirse. (0)
Escrito por Álvaro Rafael en Rock venezolano
28 abr 2011 1 comentario
Escrito por Álvaro Rafael en Elecciones 2012

Cuando hablamos de los requisitos que debe tener un hombre para ejercer la política se mencionan la probidad, la honradez, la dedicación desinteresada por el bienestar colectivo, la preparación intelectual (requisito que no aplica en muchos países) y toda una larga lista de virtudes que son casi imposibles de reunir en un solo hombre. Si nos guiamos por la realidad, estamos exigiendo unos requisitos que no han dado buenos resultados en traer a la vida pública políticos de calidad. De hecho, esos son los requisitos más fáciles de prometer por parte de un político deshonesto y los más difíciles de comprobar en la práctica por nosotros los ciudadanos. Sin embargo, creo que rara vez, o nunca, se le exige a los políticos el requisito que es más sencillo de verificar y que considero que es tan importante (o quizá hasta más) que todos los anteriores: la imaginación.
Una vida sin imaginación es pobre, es estéril, permanece impasible ante los cambios necesarios y se niega a la evolución que la misma Naturaleza dicta. Imaginar consiste en enfrentarse a problemas que parecen insuperables para buscar una solución, en rebelarse contra la creencia de que las cosas siempre serán como son. Y un político sin imaginación es un político sin ideas. Y un político sin ideas es incapaz de enfrentarse a los problemas y en cambio tiene todas las posibilidades de crear nuevos.
Imaginar no implica necesariamente inventar algo de la nada, sino en tener el valor de traer a la realidad del país propuestas diferentes para tratar de dinamizar un claro estancamiento político, social y económico y que las elecciones, vistas nada más como un mecanismo para cambiar de hombres en el poder, se han demostrado incapaces en conseguirlo. Es lo que algunos llaman un proyecto país, yo creo que es simplemente imaginar un país diferente.
La imaginación, como todo ejercicio intelectual, es libre y me he detenido a imaginar cuál sería la Venezuela que me gustaría tener y de esos pensamientos he venido a crear esta categoría especial de cara a las elecciones presidenciales de Venezuela de 2012 y que estaré actualizando los domingos. Sólo espero que la imaginación sea algo que entre a formar en la lista de requisitos que debe tener un político en Venezuela.
24 abr 2011 Comentarios
Winston Smith trabaja en el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información de Venezuela. La semana pasada estuvo a cargo de los preparativos de la semana del odio que conmemora lo que la historiografía oficial llama el regreso de Chávez, el todo 11 tiene su 13, una tarea cada vez menos laboriosa porque los venezolanos tenemos tan mala memoria que había poco que borrar, así que se dedicó a bajar películas porno. En la prensa oficial no aparece desde hace años el nombre del general Raúl Isaías Baduel, encargado del retorno del líder y que en realidad nunca existió como persona ni como nombre ni como nada, mucho menos el anuncio de la renuncia del comandante de voz del actual embajador de la República en Portugal, el general Lucas Rincón. En su lugar aparece la foto de un macabro viejito y las fotos de las masas populares clamando por la restitución del líder. Winston Smith sabe lo fácil que resulta convencer a la gente que en Venezuela es el pueblo el que pone a sus líderes y no los militares. Se enfunda una camisa roja para la marcha, sube a un metro que hoy será gratuito y las telepantallas rechinan con un voluntarioso saludo revolucionario que no prende a las masas oprimidas: «El Metro de Caracas se une al júbilo que embarga al pueblo venezolano en la conmemoración de los nueve años de la victoria popular frente al golpe de Estado fascista». Se mira reflejado en el vidrio del vagón y sabe muy bien que, como todos en una revolución, es prescindible como todo hombre, porque el único hombre que importa en una revolución es aquel que se confunde entre una masa acrítica y no opina ni contraría la revolución o, mucho mejor: el único hombre que vale en una revolución es aquel que no existe. (0)
Divagar » Reviso a diario el panel administrativo del blog para ver las estadísticas de visitas, vaciar el spam, interactuar con los lectores que dejan comentarios abiertos. Es el tiempo breve que le dedico últimamente a Planeta en fuego estos días en que temo haberme dejado llevar por las mareas de las responsabilidades que siempre terminan ahogando el entretenimiento y los ratos de placer. Distracciones » Me reúno con amigos que, como yo, no tienen compromisos familiares, las conversaciones derivan en responsabilidades laborales, en avistamientos de canas donde antes no había, en desengaños amorosos y en conversaciones que antes no teníamos, concluimos en que debemos hacer ALGO: ellos piensan en estudiar nuevas carreras o continuar las que ya estudiaron, yo en practicar deportes extremos o perderme en un viaje; se nota que estamos al borde de los treinta. Treintones » En dos meses cumplo 28 años, creo que es momento de formalizar mi vida, de tener hijos y esas cosas serias. Cosas serias » En realidad, quizá termine adoptando un gato que me ladille cuando llegue a mi apartamento cada noche. Apartamento » Creo que no lo he dicho por acá, pero vivo por mi cuenta desde los 19 años y tengo que mudarme a principios del año siguiente ya que se vence el contrato y no quiero renovarlo porque, como dice la canción de Joystick: «Debes reinventarte, cambiar de estación, mutar nuevamente, evolución». Roommate » Necesito conseguir un/a roommate que no sea serial killer para irnos a vivir a un lugar decente de Caracas y compartamos gastos maldita inflación. Final » Necesito tomarme un descanso, embriagarme, conseguir un colaborador para este blog. Las palabras me salen por los dedos sin orden, ¿entendiste esta entrada? (0)