Archivos para la categoría «Microuno»

Hay un diario gratuito llamado Ciudad CCS que es repartido en los alrededores de las estaciones del Metro de Caracas. Nunca lo recibo porque no estoy de acuerdo con su línea editorial ciegamente chavista y que denigra a la oposición. Pero generalmente, como siempre pasa, alguien a tu lado se sienta a leerlo y tus ojos se rinden ante la curiosidad. Y hoy vi unas caricaturas que hablan por sí mismas de la hipocresía de un Gobierno que se tacha de progresista y al lado de los pueblos oprimidos del mundo: en la caricatura, el Dalai Lama con un gorro de Mickey Mouse con los colores de la bandera estadounidense; en el mensaje, que no se podía leer por completo, lo pintaban como una marioneta de Washington, cuando el Dalai Lama es la máxima representación de un pueblo desgraciado y sometido al genocidio como el tibetano. La caricatura, seguramente, la hizo un pobre muchacho con la cabeza llena de un mierdero y-qué-ideológico y que en su ignorancia asocia a China con el otro mundo anticapitalista y como tal hay que apoyar todo lo que haga la dictadura comunista. Luego se quejan de lo que ocurre en Palestina. (1)

Sigo sin Internet en mi casa gracias a la incompetencia de la nueva Cantv. Supongo que de tantas veces que he llamado para reportar la falla mi voz ya es conocida ego y odiada vanidad en el centro de atención al cliente de Cantv ABA. En esta época de austeridad en la que vive el país no sé cómo no han despedido a unos operadores que te atienden con ladilla mortal y cuya función muy bien podría realizarla una grabación que repita hasta el hartazgo: «¿Qué modelo de modem tiene? Apágalo, enciéndelo (no puedo seguir así, oh no ♪). Su reporte ha sido tomado. Gracias, buenas_______». Fin de grabación. A todas estas, estoy revisando menos el estado de este blog. Y hoy me he encontrado, para mi desagrado, con que un plugin de la página recientemente actualizado generó automáticamente un anuncio publicitario. (Algo que me propuse desde un principio fue no colocar publicidad en Planeta en fuego, aunque ello me pudiera aportar unos cuantos centavos de dólar que a la larga pudieran servir para pagar el hosting de este blog.) Lo peor: que el anuncio que aparecía en toda la página promocionaba casinos y páginas porno. Y no es que el cine porno me escandalice, pero sé que a otros, sí. Mis disculpas para esos visitantes que vieron ese anuncio. Ya fue retirado y Planeta en fuego sigue sin molestos anuncios. (0)

Casi me ataca una rata. Después de dos días sin salir del apartamento se había acumulado una bolsa gigante de desperdicios que fui a botar por el bajante. En cuanto abro la puerta del cuarto de la basura oigo unos ruidos extraños, dejo caer la bolsa y sobre el cajetín de electricidad veo arrinconada, temblorosa y con sus ojitos brillantes, a una pequeña rata. Supongo que ciertos animales nos temen más de lo que nosotros les tememos a ellos. Quizá la rata en realidad nunca pensó en atacarme pero yo ya me veía tirado en el piso, lleno de mordiscos y convulsionando preso de la rabia o la peste bubónica. Pero no quería averiguar y dejé la bolsa en la puerta del cuarto de basura y me largué. La primera vez que vi una rata yo tendría como cinco años y fue en el estacionamiento de este mismo edificio al que me trasladaría muchos años después. Salía del ascensor junto con mi papá cuando frente a nosotros pasó una mancha negra bajo los pies de un hombre que dio un brinco olímpico. Mi papá me dijo que eso era una rata. Y desde entonces no me gustan las ratas. (0)

Resulta paradójico que el presidente Chávez diga desconocer casos de corrupción que salpican a su Gobierno cuando toda la vida política venezolana gira alrededor de su figura. El propio presidente Chávez reafirma a cada momento que el único líder en Venezuela es él y que todas las decisiones de importancia pasan por sus manos. En pocas palabras, nada se hace sin su consentimiento. Entonces, ¿cómo es posible que haya personas que de la noche a la mañana se hayan enriquecido a costillas de su Gobierno negociando bancos y suministros de alimentos, etcétera, sin que el presidente Chávez se haya enterado? Hay una de dos: 1) el presidente Chávez no tiene el liderazgo que dice tener y las personas de su alrededor hacen y deshacen sin que él lo sepa (lo cual pondría en duda su capacidad para dirigir la administración de un país) o 2) el presidente Chávez está consciente de la corrupción y la permite o no hace nada para detenerla, y sólo cuando se hace imposible de ocultarla él mismo se pregunta cómo el hermano de unos de sus ministros más cercanos amasó tanta fortuna cuando hace años era un «pata en el suelo» (lo cual es incluso peor). Sólo las personas débiles de mente pueden comerse el argumento de que Chávez no sabe nada de la corrupción y es que está rodeado de bandidos. Pero ¿él no es el líder que coloca a esas personas en puestos claves? (4)