Autoridad

Planeta en fuego es un blog genérico en línea desde hace cinco años. Durante todo este tiempo he respetado cada opinión emitida por los comentaristas de este sitio. En este blog tienen un espacio tanto los que les gusta lo que publico como aquellos que critican cada palabra que escribo. Cualquiera que navegue por este blog podrá leer infinidad de comentarios en los que se me ataca por emitir determinada opinión, comentarios que no elimino (a menos que sus propios autores me den una petición razonada, lo cual ha sucedido dos o tres veces en un lustro).

Respetuoso que soy de la libertad de opinión, así como yo expongo mis ideas, respeto a aquel que utilice las suyas en contra de mis ideas. En eso se basa la libertad de opinión y expresión: en oír o leer a quien emita una opinión que no te guste sin que saques un mazo para partirle la cabeza al otro (o, en otros casos, amenazando jurídicamente al autor de dichas opiniones).

Todo esto viene porque acabo de recibir un correo electrónico de un supuesto abogado que supuestamente representa a un cliente innominado (no da su nombre alegando una supuesta confidencialidad de su cliente) en el que se me «invita» a eliminar un artículo publicado en este blog referente al banco Banesco. En dicho artículo desmiento claramente una campaña difamatoria contra el banco. Este abogado alega que dicho desmentido lo que hace es, en cambio y sin que yo me lo proponga, colocarse del lado de la difamación.

Flaco favor el que le hace a su supuesto representado: cada usuario alarmado por estos rumores que trate de encontrar información en buscadores como Google, encontrará en los primeros lugares el desmentido de dicho rumor en Planeta en fuego, lo cual, en última instancia, juega a favor del banco.

Por respeto esencial a la libertad de opinión, tanto de los comentaristas de dicho artículo como del autor de este blog, me veo imposibilitado de eliminar esa entrada (cuyo vínculo coloco al final de este artículo, para que juzguen de qué lado de la balanza me coloco: del lado de la mentira o de la verdad). Si el respeto a la libertad es más poderoso que el temor de los hombres valientes y poderosos, esa entrada seguirá publicada.

http://www.planetaenfuego.net/archivos/ley-banco-socialista-venezuela-falsa-informacion-intervencion-banesco/

PS: Envié un correo al remitente del correo donde le explicaba lo mismo que expongo anteriormente. Al cabo de unos minutos recibí una respuesta del abogado, en la cual aclara que todo fue un malentendido, cito: «Somos una consultora que se dedica, entre otras cosas, a asistir a nuestros clientes a proteger su reputación o la de terceros (…). De solo hacer la más preliminar de las indagaciones noto que tu blog es de trayectoria y claramente no hay difamación, tu nota hace explícita mención a la condición apócrifa del texto que cita». Pues bien, le doy valor a un correo aclaratorio, porque da señas del interés porque prevalezca la verdad en todo este caso. Lo justo es que se respete la libertad de expresión, que es gracias a ella que los rumores pueden ser acallados.
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