En el correo me invitaban a leer un cuento acerca de Cayayo Troconis. Pensé, antes de pinchar en el vínculo del cuento en Prodavinci, en lo difícil que debe ser contar, en la extensión siempre rigurosamente breve de un cuento, la vida de un personaje fundamental en dos décadas del rock venezolano. La impresión de inexactitud previa a la lectura se fue diluyendo al comenzar un cuento que, aunque trata de Cayayo, no es estrictamente de Cayayo: es un cuento de fanáticos para fanáticos. Del fanático que persigue recopilar los elementos de la vida del músico que marcó el destino de muchos que pararon haciendo música o escribiendo en blogs como este. La figura de Cayayo se convierte en la clave para entenderse a sí mismo. El cuento se titula Dejar la peluca, de Carlos Ávila, y para leerlo sólo tienes que hacer clic acá.