Le echo un ojo a este blog y confirmo lo que me rondaba en la cabeza desde hace días: la última vez que lo actualicé fue a principios de año. El motivo, a diferencia de otras veces, no era la pereza de un escritor de comienzos, ni pocas cosas de interés que contar u opinar, sino la labor que implica dirigir la empresa que saca los libros que ves al borde de esta entrada. En los últimos meses, a medida que veo crecer esto, el tiempo lo concentro en nuevas atenciones y en nuevos compromisos que me dejan poco espacio para sentarme frente a una computadora a escribir. Esta entrada, pasada la medianoche, llega un día después de una acelerada presentación del más reciente título de Ígneo:

Así, en los márgenes del día, retomo este blog que ya lleva nueve años en línea, ya sea para hablar unas veces de cualquier cosa, otras de la editorial. Simplemente, este es solo otro blog.