Cuestionar el origen del punk no es nada nuevo, y esto más bien sirve para que no muera. De allí que cada cierto tiempo surjan nuevas teorías que revitalizan el debate estéril de dónde nació el punk. Entre las últimas las hay muy pintorescas, que sitúan el nacimiento de esta corriente musical en lugares tan inverosímiles como los llanos venezolanos (con Vómito Adeco, aunque para creer en la existencia de esta banda hay que hacer un ejercicio de fe ciega y nacionalista) y hasta en las coloniales calles de Lima (con Los Saicos).

Hasta la incursión gracias al ingenio de VIVE TV de la banda de Zaraza con su clásico desconocido de «Dios Salve a CAP», este debate no existía en Venezuela y tomábamos como pioneros del género a La Seguridad Nacional, banda rescatada del olvido y llevada a las masas hambrientas de conocer más del rock hecho acá a partir de los años 2000, luego de que en la década de los noventa hubiera una pequeña ola del punk venezolano.

Entre las bandas de esta ola hay una que quizá no le suene mucho a los nuevos fanáticos de La Leche o Dermis Tatú (si bien no era precisamente punk, se alimentó de su filosofía), pero que logró recopilar una serie de canciones geniales y que suenan a himnos. Es Gladys Cordero, una banda de existencia relativamente efímera y que terminó su andadura sin mucho ruido (lo cual contrariaba la potencia de su música). Dedicarles un espacio por acá es una manera de brindar por una de mis bandas favoritas.

Gladys Cordero no habrá originado el punk, pero compuso muchas de las mejores canciones del género en Venezuela.

  1. Ya no puedes Letras
  2. Mi ciudad Letras
  3. Frío Letras
  4. Tu recuerdo Letras
  5. Trabas Letras
  6. Todo el año es carnaval Letras
  7. Mejor te olvidas de mí Letras
  8. La pastilla Letras
  9. Historias del crimen Letras
  10. Que paren la rueda Letras