Hay un camino

Es odioso hablar de cifras electorales cuando los resultados no nos favorecen. Pero no me conformo con la simple derrota y la analizo lo que se ha conseguido.

Según los primeros datos del CNE, el presidente Chávez obtuvo 135.002 votos más desde las anteriores elecciones presidenciales de 2006, mientras que la oposición sumó 1.869.078 votos más.

Que en seis años este gobierno haya crecido apenas en más de 100.000 votos, a pesar del uso descarado de los recursos del Estado en beneficio particular, y que la oposición haya crecido en casi 2 millones de votos, solo me indica que Venezuela no se resigna, que somos cada vez más personas las que nos vamos sumando a esta tarea que no será fácil, ni corta, ni rápida, de construir un país en el que quepamos todos.

Sigo del lado de los que creen que este país tiene más que ofrecer, de los que aspiran a tener una Venezuela sin divisiones, sin sectarismos, sin un lenguaje de desprecio hacia el resto, en el que se respete al que piensa diferente y no se busque su eliminación.

No me lanzo a la tristeza, ni a la derrota, ni a la desesperanza. Hay que tener la fortaleza y mantener las ideas claras, las convicciones imperturbables, la frente en alto ante este logro que lideró Capriles, un hombre por el cual casi nadie apostaba nada hace unos meses.

La victoria no se consiguió hoy, pero no dudo que eventualmente este tipo por el que voté hoy con tanto orgullo llegue a ser un día un presidente para todos los venezolanos.