Un proyecto país para Venezuela

Cuando hablamos de los requisitos que debe tener un hombre para ejercer la política se mencionan la probidad, la honradez, la dedicación desinteresada por el bienestar colectivo, la preparación intelectual (requisito que no aplica en muchos países) y toda una larga lista de virtudes que son casi imposibles de reunir en un solo hombre. Si nos guiamos por la realidad, estamos exigiendo unos requisitos que no han dado buenos resultados en traer a la vida pública políticos de calidad. De hecho, esos son los requisitos más fáciles de prometer por parte de un político deshonesto y los más difíciles de comprobar en la práctica por nosotros los ciudadanos. Sin embargo, creo que rara vez, o nunca, se le exige a los políticos el requisito que es más sencillo de verificar y que considero que es tan importante (o quizá hasta más) que todos los anteriores: la imaginación.

Una vida sin imaginación es pobre, es estéril, permanece impasible ante los cambios necesarios y se niega a la evolución que la misma Naturaleza dicta. Imaginar consiste en enfrentarse a problemas que parecen insuperables para buscar una solución, en rebelarse contra la creencia de que las cosas siempre serán como son. Y un político sin imaginación es un político sin ideas. Y un político sin ideas es incapaz de enfrentarse a los problemas y en cambio tiene todas las posibilidades de crear nuevos.

Imaginar no implica necesariamente inventar algo de la nada, sino en tener el valor de traer a la realidad del país propuestas diferentes para tratar de dinamizar un claro estancamiento político, social y económico y que las elecciones, vistas nada más como un mecanismo para cambiar de hombres en el poder, se han demostrado incapaces en conseguirlo. Es lo que algunos llaman un proyecto país, yo creo que es simplemente imaginar un país diferente.

La imaginación, como todo ejercicio intelectual, es libre y me he detenido a imaginar cuál sería la Venezuela que me gustaría tener y de esos pensamientos he venido a crear esta categoría especial de cara a las elecciones presidenciales de Venezuela de 2012 y que estaré actualizando los domingos. Sólo espero que la imaginación sea algo que entre a formar en la lista de requisitos que debe tener un político en Venezuela.