Si de algo ha servido aquel video del que ahora ya nadie quiere hablar y que trata un tema del que nadie nunca quiso hablar, es que ha traído al debate cuestiones como qué somos los venezolanos, cómo nos vemos a nosotros mismos y la manera como nos relacionamos con el país.

Se ha escrito mucho, muy buenos artículos y otros no tanto, pero lo mejor de todo es que se han rescatado algunos documentales de verdad que también hablan de nosotros, hablan tanto que nos sentimos molestos, incómodos.

Uno de esos documentales es este, del que había oído hace tiempo pero recién tengo la oportunidad de verlo: Mayami nuestro, en el cual se presenta aquel país de fantasía de finales de los setenta y principios de los ochenta, cuando el dólar barato daba la oportunidad a los venezolanos de ir los fines de semana a Miami a dilapidar el dinero producto de la bonanza petrolera.

Un país dormido, que vivía en el sueño de creer que este es un país rico, y que cuando despertó se encuentró con el Caracazo y que luego se aventuraba a los golpes de Estado de 1992.