Parálisis Permanente fue una banda madrileña de existencia efímera y que estilizó lo oscuro y lo siniestro, alimentada por el darkwave y post punk británicos; oídas hoy en día, sus letras lucen cándidas e ingenuas por el efecto que tienen los años de alejarnos de todo aquello que en su momento escandalizaba, pero no dejan por ello de perder el aire de autenticidad que las produjo cuando España empezaba a despertar, luego de casi cuarenta años de oscurantismo real, de la mano de una camada de bandas con propuestas claramente rupturistas con ese pasado conservador, católico y provinciano.

Las pocas canciones que grabó la banda antes de que la tragedia apagará la voz de Eduardo Benavente se encuentran recopiladas aquí: Parálisis Permanente (Grabaciones completas 1981-1983), un disco donde se respira fastidio, egoísmo y nihilismo pulp, tal como le gusta al autor de este blog, y que arranca con una declaración de principios: Me miro en el espejo y soy feliz / y no pienso nunca en nadie más que en mí.