En unos años nos tocará escribir una antología de las declaraciones imbéciles de los funcionarios que hoy detentan el poder. No es que la oposición venezolana esté exenta de opiniones desafortunadas (que muy merecida tiene un volumen particular), sin embargo el asunto cobra relevancia y preocupa más cuando estas declaraciones provienen de quienes tienen la delicada tarea de dirigir el Estado. En este caso, la declaración digna de las primeras páginas trata sobre la viveza criolla, lo corruptible que somos como Nación y la falta de honradez del escritor (y en general del) venezolano: «Los escritores [venezolanos] son unos pillos», cortesía de los organizadores del Premio Municipal Stefania Mosca de la Alcaldía del Municipio Libertador. Si después de leer el artículo sugerido (con sus muy interesantes comentarios) no sabe si reír o vomitar, descuide, no será el único en ese trance.