Escrito por Álvaro Rafael en Reseñas, Rock venezolano

Cayayo, la permanencia de su legado

Cuando hace unos años publiqué el disco de Dermis Tatú era muy poco lo que se hablaba del legado de Cayayo Troconis. Uno que otro evento, una que otra versión de sus canciones, pero poco pasaba del momento. Ese fue el principal motivo por el que hablaba que, desde este blog (cuyo nombre sale de la canción H), realizaba un modesto recordatorio y homenaje al publicar esa joya musical —pero imposible de conseguir por vías tradicionales— titulado La violó, la mató, la picó.

Los años, no obstante, fueron abriendo el apetito por redescubrir el trabajo de Cayayo Troconis y la voracidad (la buena voracidad) fue cada vez mayor al encontrarse quienes hasta entonces sólo tenían vagas referencias musicales y anecdóticas de él frente a un músico con una obra brillante y original dentro de la música contemporánea venezolana. Gusto que, por los comentarios que he tenido en este blog, ha sido particularmente mayor en quienes estaban muy jóvenes para comprender la música de Dermis Tatú o PAN y mucho menos la de Sentimiento Muerto. Esta necesidad por conocer y conseguir música de Cayayo revitalizó una figura que amenazaba con perderse entre pocos pero fieles seguidores cada vez más entrado en años y casetes viejos y grabaciones olvidadas de un tiempo en el que el rock venezolano no gozaba de buena salud como hoy en día (o, al menos, una posición mucho menos desfavorable que hace diez años).

Como lo demuestra la semana temática «Cayayo, la permanencia de su legado», una retrospectiva musical muy bien organizada y que pocos artistas venezolanos (de cualquier género musical) han podido disfrutar. Una iniciativa llevada a cabo por muchas personas y organizaciones, entre ellos la Fundación Nuevas Bandas, Oidossucios, La Mega, Ladosis, CdBox, Cultura Chacao, y que como seguidor de la obra de Cayayo Troconis no me queda más que agradecer porque tareas como estas sirven para enriquecer, al final, el panorama musical venezolano.

Imagen de previsualización de YouTube

Fordelucs – Terrenal

.

Imagen de previsualización de YouTube

Sentimiento Muerto – Agradable calor (cantada por Cayayo Troconis)

.

Calendario de lo que fue Cayayo, la permanencia de su legado aquí.

_____________________

Semana tributo a Cayayo Troconis, Fordelucs tributo a Dermis Tatú, Viniloversus tributo a Sentimiento Muerto, Chuck Norris tributo a PAN, Marcelo Toutin tributo a Cayayo Troconis, Fundación Nuevas Bandas.

Ayer fue el mercado viejo de Chacao, hace unos años la plaza de toros de Nuevo Circo. Una vez más la polémica rodea a edificaciones históricas de Caracas. Por debajo de los intereses políticos en el tema del mercado viejo de Chacao, está la pregunta de qué hacer con Caracas-urbanismo. Es cierto que toda ciudad debe preservar su memoria histórica y patrimonial, pero en determinadas ocasiones se debe ser práctico y preguntarnos la necesidad de conservar algunos edificios emblemáticos. Caracas no requiere invertir en obras que ya rindieron su vida útil (tales como las Torres de El Silencio, la plaza de toros y el terminal de Nuevo Circo, el viejo Palacio de Justicia, el viejo Mercado de Chacao, por citar algunas), sino en nuevas que se adapten a los tiempos y a las necesidades modernas. Debería ser hora de que nos despeguemos del radicalismo nostálgico y se debata la demolición de estructuras ruinosas que no sólo son antiestéticas, inútiles y peligrosas, sino que se convierten en una pesada carga para los ciudadanos que debemos acostumbrarnos a convivir con tales edificios cuya (inútil) conservación va a cargo de nuestros impuestos. (10)

Escrito por Álvaro Rafael en Estado social, Misantropías

·

Historia real sobre los esbonistas de conciencia y falsedad e hipocresía de las ONG en la sociedad del espectáculo

Parte I

El precio de la solidaridad

·

1

Hace no mucho caminaba por las calles de Chacao junto con un futuro colega cuando observamos pegado en una pared el anuncio de una ONG internacional para hacer voluntariado en África.

En una extraña iluminación altruista mi futuro colega se vio a sí mismo en la sabana africana o en el desierto del Sahara, postergando su graduación o cualquier interés particular para darle valor a su pequeña vida en la ayuda a los más necesitados. Bajo el irritante sol caraqueño me sentí momentáneamente acompañado por un Bob Geldof criollo, del que le irradiaban rayitos de amor y bondad de su cabeza coronada por un aura mágica.

Durante varios días más pasé por la misma calle y durante todos esos días pensé que muchos más de los que vieron ese anuncio sonrieron con la misma aura angelical y mesiánica: la vanidad es uno de los motores del Progreso Humano, como diría Sabato transfigurado en el perverso y misántropo Juan Pablo Castel de El túnel, y «se encuentra en los lugares más inesperados: al lado de la bondad, de la abnegación, de la generosidad». Es la vanidad de la modestia en acción.

—Tengo que llamar, ¡necesitamos ayudar! ¿No entiendes que el Mundo te llama a veces? —diría mi futuro colega; pero como no sé qué diablos pasó por su cabeza, imaginemos que algo así habría pensado porque en efecto anotó el número, lo guardó y al cabo de unas horas llamó a la ONG de ayuda africana.

Imaginemos también cómo fue el cortocircuito que apagó los rayitos de su aura en cuanto comprobó cómo era el asunto.

·

2

El asunto es que tenías que pagar 4 mil dólares para recibir un curso de voluntariado en una paradisíaca isla caribeña, rodeado seguramente de negritas en minifalda y con sostenes de coco sirviéndote un mamajuana. Un momento…, lo olvidaba: el pasaje y la estadía por tres meses los pagabas tú aparte, es decir, para realizar tu voluntariado debías desembolsar voluntariamente un promedio cercano a los 6 mil dólares.

Todo sea por amor al prójimo. Pero… y ¿cuándo nos vamos a África?

Espera: una vez concluido el curso, tendrías que regresar a tu casa y esperar (sentado mirando la CNN) que la ONG probablemente te llamara para solicitar la aplicación de tus conocimientos en caso de un probable conflicto bélico.

·

3

Es decir, que luego de hacer un curso de 6 mil dólares para aprender a amar al prójimo, debías cruzar los dedos y rezar para que estallara una brutal y sangrienta guerra en algún país africano para ir a amar más aun y en persona al prójimo.

·

4

Entonces regresarías de nuevo a la paradisíaca isla caribeña y de allí volarías a África eso sí… ¡esta vez gratis!, lo cual debería compensar el hecho de que abandonas a las negritas caribeñas en cocos para ver a otras negritas menos saludables.

Considerando que nuestro país toma un rumbo de necesitar pronto, no que enviemos venezolanos a hacer voluntariado en otros países, sino que vengan de otros países a hacer voluntariado en Venezuela, y tomando en cuenta que si no eres una señorona que viaja en un Audi con un perrito en su cartera para hacer Tai-Chi en algún club de Valle Arriba (o tal vez en el Petare Country Club), muy pocos en este país (incluido mi futuro colega, como finalmente ocurrió) se pueden dar el lujo de ser buenos seres humanos.

·

Parte II – Buenos seres humanos

______________________

ONG en Venezuela, ONG voluntariado en Venezuela, voluntariado África, ayuda África, papel de las ONG, ONG mentiras, ONG manipulación, ONG trama, ONG origen, costos voluntariado, trabajo social en Venezuela, investigación ONG, actividad secreta ONG en Venezuela, blogs de solidaridad, solidaridad para África, ONGs de Venezuela, organismos no gubernamentales Venezuela, corrupción y podredumbre en las ONGs, trabajar ONG Venezuela, voluntariado

Escrito por Álvaro Rafael en Asides, Personales, Rock venezolano, Sonidos del mar

Bacalao Men,

Discovery Bar, Caracas (2008)

Álvaro Rafael.

·

Crisis existenciales de fin de semana o crónicas extrañamente comunes en mi vida.

1

Estoy mirando la presentación de Bacalao Men en Discovery Bar cuando llega. Me mira un momento, pero no le presto mucha atención; sigo oyendo con detenimiento una versión sui generis de Péndulo de Sentimiento Muerto.

De pronto ocurre algo inesperado: se sienta en el piso, delante de mí, algo me trata de decir que no comprendo. Apunta el objetivo de su cámara Lumix hacia mis zapatos y aprieta el botón.

Me causa gracia, pero en el impacto del flash ella se pone de pie y desaparece entre la humareda de cigarrillos sin poderle preguntar nada.

2

¿Quién se ha llevado la fotografía de mis zapatos?

______________________

Bacalao Men Discovery Bar sábado 15 de noviembre de 2008, presentación en vivo Bacalao Men, Discovery Bar El Rosal, fotos anónimas, quién se llevó la foto, fotos Discovery Bar, fotos Bacalao Men, sátira existencialista, burla existencialista

  • Página 1 de 2
  • 1
  • 2
  • »