Este mes de noviembre se cumple una década de la muerte de Cayayo Troconis. Entre los muchos eventos para recordar su aportación a la música contemporánea venezolana hay uno que me resulta reprochable: un grupo de fans de Cayayo está organizando una visita a la tumba del músico. En condiciones de privacidad, algo así no sería criticable y más bien sería loable. El asunto repudiable está en que este tour de la fatalidad ha sido publicitado a través de Facebook, revelándose a miles de personas información privada acerca del lugar donde se encuentra la tumba. Cayayo fue un músico extraordinario, pero también fue un ser humano. Y hay que distinguir muy bien entre ambos lados de su personalidad. Fue miembro de una familia muy numerosa, y en cuanto murió su funeral fue llevado de la manera más privada, silenciosa y rápida posible. Algo dice esto sobre la reserva que quería mantener la familia. Reserva a la que le fue dada una patada por este grupo de fans, cuyo verdadero interés pareciera querer apropiarse de la figura de Cayayo Troconis en beneficio propio, de figurar como representantes auténticos y terrenales cuando los únicos y verdaderos interesados en representar a Cayayo son sus parientes, a quienes, de hecho, no les fue consultado antes su opinión acerca de este tour de la fatalidad. Una vez más, las barreras entre lo público y lo privado ceden. Más allá de nuestro interés por la figura y por lo que musicalmente representa Cayayo Troconis, no podemos olvidar que tuvo un lado privado al que muchos de nosotros nunca fuimos invitados a pasar. Ahora, después de haber muerto trágicamente, forzamos la barrera y queremos hurgar de la manera más miserable y morbosa en su lado más humano. Si realmente les importa la figura de Cayayo Troconis, si realmente quieren respetar su legado, oigan su música, asistan a los eventos públicos que se están organizando, pero no se presten a participar en esta excursión de vouyeristas e interesados. (14)

Escrito por Álvaro Rafael en Estado social, Misantropías

Si llegaste hasta aquí buscando fotos, ve hasta el final de la página y pulsa el botón para acceder a los vínculos donde podrás ver el material de la chica de la que trata esta entrada.

·

·

De lo que trata esta entrada es sobre el tema de conversación en mi universidad estos días. Para no estar a la zaga, en mi universidad se ha puesto de moda la divulgación de fotos y videos amateurs de esos que no quisieras que vieran tus padres. ¡Oh, sí, horror de horrores! En la última semana nuestros correos han sido destinatarios de dos historias diferentes que tienen como protagonistas a dos chicas estudiantes de mi facultad.

La sociedad es una cosa extraña: no deja de criticar el quebrantamiento de la intimidad de las personas pero, por otra parte, no evita estar al tanto de la vida de sus integrantes y comentar sobre cada uno de ellos. ¿Un ejemplo? Cuando desgraciadamente murió la princesa Diana el dedo índice de medio planeta apuntó a los grandes medios de comunicación y los acusó casi menos que de ocasionar su muerte…, a los pocos días, las mismas personas devoraban las ediciones especiales sobre sus funerales. ¿Otro ejemplo más grave aún? La primera potencia del mundo hace alarde de su violación sistemática de la privacidad de sus gobernados. El Gran Hermano orwelliano ha llegado, y lo peor es que le hemos abierto la puerta y recibido cordialmente.

Y se ha recibido cordialmente porque, pese a que hablamos de protección a la intimidad, se descuida estúpidamente dicha intimidad exhibiéndose ante ojos que nunca llegan a ser privados. La chica de las fotos se dejó tomar esas fotos por su mejor amiga quien, al chocarle la atención que aquella recibía del chico que a ella le gustaba, decidió publicar las fotos; ¿no pensó la chica de las fotos en la posibilidad de pelearse alguna vez con su amiga que le tomó esas fotos? Pero la que se lleva el premio de este «exhibicionismo tonto» es la chica del video: si acaso hay un lugar precisamente menos indicado para desarrollar actividades extracurriculares es ¡un aula de clase! ¡Joder, qué estaba pensando! Este video adquiere el atributo de ser erótico-cómico a la vez: sólo a ella se le ocurre hacer eso en un salón ¡con pared de vidrio! y ser grabada por su amante y ¡por otra persona escondida! Es decir: por allí estará rodando la versión 2.0 del video.

Es inevitable no hacer comentarios compasivos sobre las dos desafortunadas chicas protagonistas actuales de estas conversaciones (los hombres no aparecen en dichos materias… y, sinceramente, en una sociedad machista como la nuestra, dudo que les importa aparecer), pero a la vez estas historias son un gancho que atrapa, que se convierten en tema de conversación entre hombres y mujeres en la infinita comedia de la vida humana. Saber sobre la vida de otro siempre ha sido material de atracción para muchos; hablar siempre de uno mismo es muy aburrido y egotista, a menos que te llames Woody Allen y te cases con tu hija adoptiva.

·

Advertencia: los siguientes son vínculos que conducen a páginas de material adulto; al acceder aquí usted entra bajo su responsabilidad y confirma que usted es mayor de edad. Para ver, haga clic aquí

______________________

derecho de intimidad, protección de intimidad, violación de la intimidad, el gran hermano, video porno universidad santa maría/usm, fotos porno universidad santa maría/usm, video porno universitarias caracas, video porno caracas, universitaria de caracas, chicas universidad santa maría/usm, crítica sobre la violación a la intimidad, vouyerismo humano, curiosidad humana, fotos chicas universitarias, fotox xxx universidad usm, video porno universidad santa maria usm, princesas porno universitarias Caracas

Escrito por Álvaro Rafael en Estado de política, Estado social

Actualización: Venezuela atraviesa en estos momentos la peor crisis energética de su historia, con apagones diarios que interrumpen el progreso del país. Es irónico, siendo Venezuela un país con grandes reservas energéticas. Es indignante, teniendo Venezuela un Gobierno dadivoso con los demás países de la región mientras los venezolanos, sus gobernados, sufren la miseria.

Esta nota trata sobre el apagón ocurrido en Venezuela el 29 de abril de 2008. Desde entonces han ocurridos tres apagones más (apagón en Venezuela del 01 de septiembre de 2008, 19 de octubre de 2008 y 11 de diciembre de 2008). Venezuela, un país que se jactaba de potencia eléctrica, sufre en menos de 8 meses 4 apagones de considerable magnitud.

·

Si este apagón hubiera ocurrido estando las empresas eléctricas en manos de empresas privadas ¿no habría sido «suficiente motivo» para que el Gobierno nacional hubiese pedido la expulsión de sus dueños privados en beneficio de una supuesta «recuperación nacional»? El apagón ocurrió estando las empresas eléctricas en manos del Estado, ¿no es motivo para que nosotros, los ciudadanos afectados, pidamos la expulsión de tales empresas (y hasta de la administración del Estado) de quienes las controlan (mal)?

·

1

¿Quiénes son los responsables?

·En cualquier país donde las instituciones sirvan (y no para ocultar entre ellas mismas sus propias fallas) y sus funcionarios públicos asuman los costos políticos con (al menos un poco de) dignidad, el primero a quien le correspondería hacer esa pregunta es al propio Gobierno nacional: ¿Quiénes son/fueron los responsables del apagón en Venezuela/Caracas?

Pero como vivimos (desde siempre) en un país administrado por unos irresponsables, improvisados y chapuceros, no podemos esperar más que la desviación de culpas (recuerden al concejal del Municipio Libertador que acusó a la CIA del problema de la basura en Caracas) o la minimización de un hecho tan grave. Nadie asumirá sus responsabilidades.

En un país que funciona, un apagón de la magnitud que acabamos de sufrir los venezolanos se paga caro.

El Gobierno nacional (no lo hará) deberá responder muchas preguntas que gravitan en este momento:

·¿Cuál es el estado actual del sistema eléctrico nacional? ¿Valieron la pena las nacionalizaciones hace poco realizadas por el Gobierno nacional (nacionalizaciones que buscaban «recuperar» las principales industrias eléctricas del país de las «trasnacionales», en perjuicio no de los intereses de una empresa monumental como AES, a la cual le puede importar un pito perder su filial venezolana EDC, sino de muchos pequeños inversionistas locales)?

En este momento que se habla de la nacionalización de SIDOR, cabe hacerse la pregunta ¿es necesario insistir en la estupidez de aumentar el tamaño del Estado, devorando más empresas privadas? ¿No es acaso muy evidente que el Estado, o al menos el Estado administrado por este Gobierno que representa la quintaesencia de la mediocridad, NO se puede dar abasto para controlar por sí mismo la totalidad de los servicios básicos?

Si este apagón hubiera ocurrido estando las empresas eléctricas en manos de empresas privadas ¿no hubiese pedido la expulsión de sus dueños privados en beneficio de una supuesta «recuperación nacional»? El apagón ocurrió estando las empresas eléctricas en manos del Estado, ¿no es motivo para que nosotros, los ciudadanos afectados, pidamos la expulsión de tales empresas (y hasta de la administración del Estado) de quienes las controlan (mal)?

2

Este apagón, de una magnitud inimaginable en los tiempos que corren, debe tomarse como una muestra más de la incapacidad y la irresponsabilidad de un Gobierno que descaradamente invierte grandes cantidades de dinero en política de propaganda más que en el bienestar doméstico. Que ocupa todas sus fuerzas en la realización (imposible) de sueños caducos mientras cada vez más se va alejando de la realidad que afecta a los ciudadanos comunes, los mismos que hoy tuvimos que caminar kilómetros para llegar a nuestros hogares mientras las maletas llenas de dinero siguen volando en lujosas avionetas.

Esto es indignante.

·

______________________

apagón en Venezuela-Caracas, falla eléctrica en Venezuela-Caracas, nacionalización de industrias venezolanas, nacionalización de empresas privadas, motivo para nacionalizar, no vale la pena nacionalizar, nacionalizaciones innecesarias, gobierno irresponsable, costos políticos, apagón 29 de abril de 2008, responsabilidades apagón Venezuela-Caracas, gran apagón en Caracas apagón de Caracas, gran apagón afecta Venezuela, apagón en Caracas, apagón en Venezuela, caos apagón en Caracas-Venezuela, fotos apagón en Caracas-Venezuela

Escrito por Álvaro Rafael en Estado de política, Estado social

Advertencia sobre tema polémico: esta es una entrada que constituye una opinión del autor, y como tal puede prestarse a controversia u ofender a toda persona que discrepe de las posiciones y visiones del autor.

·

Imagen tomada de Flickr

·

Una crítica no homofóbica contra las marchas de orgullo gay[1]

·

1

Tenía desde niño la costumbre de caminar los domingos por el parque Los Caobos y visitar el Museo de Ciencias y el Museo de Bellas Artes, y recuerdo que de aquellos primeros años mi fascinación la disputaban los esqueletos prehistóricos y las exposiciones vikingas y de momias así como el peculiar colectivo que puebla el trayecto entre el Ateneo y la Plaza de los Museos: una mezcla de nostálgicos de un hippismo (que en la mayoría de los casos descubrieron tardía y muy confusamente) y actores o pintores sin talento cuyo arte inexistente se concentra por último en personificar el estereotipado papel del artista estrafalario.

Los últimos años, sin embargo, mis constantes mudanzas me llevaron a dejar a un lado esta costumbre; pero en mi nueva residencia[2], cruzar el parque para ir a comer los domingos a Plaza Venezuela resulta un ejercicio entretenido. Un domingo de hace unos años recuerdo que el apuro me impidió visitar los museos; ese día sólo me llevé la impresión de un nuevo colectivo, por lo demás no menos pintoresco y estrafalario: las banderas del arco iris, las letras griegas y el espectáculo de disfraces me revelaban mi inesperada incursión en la Venezuela homosexual.

·

2

Me detuve frente a la tarima, donde un abogado parecía preparar puntillosamente el discurso que daría en minutos, leyendo ante un corro un manifiesto que entre muchos puntos abogaba por el respeto de los derechos de los homosexuales. La limpieza de su escritura y la sensatez de sus peticiones estimo que convencerían a muchos que todavía, en la inseguridad de sus propias personalidades o aferrados a fanatismos religiosos o morales, albergan sentimientos de rechazo automático y desprecio visceral hacia este colectivo; pero había algo irregular, algo que vaciaba su discurso y casi hasta lo mofaba. La respuesta apareció vestido de gran mariposa monarca, respuesta chillona y escandalosa, que desfiló frente al publicó gritando: «¡Matrimonio para los homosexuales ya! ¡Respeto a los gays

Basta un hecho al parecer insignificante para derrumbar una obra meticulosamente preparada, pensé, al tiempo que me marchaba del lugar.

Esas dos frases espetadas acapararon mis pensamientos y sobre la del matrimonio homosexual pensé en muchos falsos progresistas que celebran o exigen la aprobación de este tipo de matrimonio, y entonces todo lucía más claro: ¡celebran porque la institución predilecta de la sociedad burguesa (el matrimonio) se volvía en contra de ella! Porque pedían que el matrimonio abarcara lo que esa sociedad generalmente rechaza: la homosexualidad. Qué demagogia, que manipulación.[3]

·

3

UNIONES DE HECHO. Las leyes deben adaptarse a los tiempos y a las necesidades sociales, lo contrario a eso es el estancamiento y la omisión, que implicaría que las leyes se conviertan en camisas de fuerzas y pierdan su acción reguladora. Las leyes tienen la necesidad de acaparar todos los aspectos de la vida social.

Que existen uniones de hecho entre personas del mismo sexo es algo incuestionable, cierto y que no se puede ignorar. Es por ello que las leyes, como normalizadoras de la conducta humana, no pueden permanecer indiferentes ante esta realidad y precisan normalizar las relaciones entre homosexuales y llegar a la legalización de sus uniones y a la consagración de sus derechos (con todas sus implicaciones patrimoniales, sucesorales y familiares). Ahora bien, que este tipo de uniones reciba el nombre de «matrimonio» es designar algo con un nombre que histórica, cultural y sociológicamente no tiene. Hay, en fin, una disputa semántica por el término matrimonio que el colectivo homosexual busca ganar a la comunidad heterosexual que, evidentemente, los ha estigmatizado; y es, en fin, una disputa caprichosa que ridiculizaba el manifiesto que seguramente leería más tardé el abogado y que generaría aplausos a granel.

·

4

RESPETO A SUS DERECHOS. La segunda frase (respeto a los gays) tuvo un final que vació aun más el discurso esmerado del abogado: si el colectivo homosexual busca ser tomado en cuenta y con seriedad socialmente, ¿por qué organizar desfiles en los que se resaltan los estereotipos de las plumas y el amaneramiento que tiene la «sociedad dominante»? ¿Por qué la falta de prudencia y discreción en organizar un desfile que busca irritar a los sectores conservadores generando así más rechazo hacia su colectivo? ¿Por qué tanto énfasis en el tema sexual; imaginemos si sería aceptable una marcha de orgullo machista? Son cuestiones criticables de las anuales marchas de orgullo gay. Más sirve el activismo inteligente que la estridencia. Más valían las palabras de aquel abogado que las plumas de un disfraz; al final, fue lo último lo que se llevó la atención.

·

Nota: una canción de Billy Se Fue, uno de los invitados a la marcha de orgullo gay-Zona Rental, Caracas 2008.

.

.

______________________

orgullo gay Caracas, orgullo gay Venezuela, estereotipos homosexuales, contra desfile orgullo gay, exhibicionismo gay, uniones de hecho en Venezuela, matrimonio homosexual en Venezuela, Billy Se Fue marcha orgullo gay Plaza Venezuela, GLBT LGBT Venezuela, orgullo gay Plaza Venezuela


[1] Esta entrada fue escrita originalmente el 4 de julio de 2005 y adaptada para la fecha de hoy, 29 de junio de 2008.

[2] Originalmente decía «pero en mi nueva residencia, cruzar el parque hasta llegar a la estación del Metro de Bellas Artes resulta un ejercicio casi obligatorio para evitar pasar por la caótica Plaza Venezuela»; no cambié sustancialmente esta línea porque, curiosamente, me mudé al otro lado del Parque Los Caobos. Ahora mis caminatas son hacia la otra dirección.

[3] Hay que recordar que parte del colectivo LGBT apoyó el llamado a la Asamblea Constituyente venezolana de 1999 seducidos por la inclusión de la no discriminación… por orientación sexual, lo cual finalmente nunca apareció en ningún artículo en la ulterior Constitución aprobada.