Sí, es tema viejo… de ayer, pero en las redes sociales la información caduca con mucha rapidez. Igual creo que vale la pena destacar algunas cosas que surgen del video.

Hace momentos hablaba sobre el tema con un amigo que salió en defensa de una chica que le gusta el modo de vida alternativo y que antes de que saliera este video ya hacía defensa del uso de toallas sanitarias artesanales.

Mi amigo se extrañaba de las reacciones de rechazo que generó el video, y me comentaba que nadie obliga a nadie a usar tales toallas. Sí, es cierto, pero el problema, le repliqué, no es el uso o no de esto. El tema tampoco es el higiénico, que bien grave es y cuyos riesgos están documentados.

El asunto es el video, el lenguaje del video y el contexto en el que surge el video. Un video que nace con la etiqueta del canal del Estado-Gobierno Vive TV, en donde vemos a unas mujeres que con poca convicción nos dan lecciones de supervivencia de cómo armar toallas sanitarias artesanales y luego usarlas como material ecológico.

Pero no nos caigamos a mentiras. El asunto acá nada tiene que ver con el medio ambiente ni con la libertad de decidir o no qué modo de vida llevar. El video es político, maneja un lenguaje político, está ideologizado y como tal merece una respuesta política.

El problema que el video trata de ocultar, bajo la adopción de un supuesto modo de vida alternativo, que cada quien es libre de elegir, es el de un país económicamente deprimido, en el que prácticamente nada se produce, en el que todo se importa y en el que ya no hay dólares ni siquiera para eso, para importar productos básicos como los de higiene, y en el que hay que ingeniárselas en esta carestía para sobrevivir.

El video cae en un lenguaje vacío, de propaganda cutre, se echa mano a eslóganes como el de la lucha contra el capitalismo salvaje y lo más probable es que ninguna de las señoras del video sepa qué es el capitalismo, de lo contrario no se prestarían a armar esta farsa que desvía la atención a todas nuestras carencias provocadas por el ineficiente sistema socialista que se busca implantar.

Lo malo es que hay gente que se come ese lenguaje, esos eslóganes y empieza a ver normal y hasta amigable el tener que dar saltos al pasado no en nombre de la naturaleza ni de la libertad de la mujer, sino para sostener un proyecto político-económico disparatado y ruinoso que en pleno siglo XXI nos pone ante la disyuntiva: civilización o barbarie.

En este video, sin pretenderlo, se resume la política económica de la revolución bolivariana:

No producimos nada, ya no podemos importar casi nada, hay escasez de casi todo y por lo tanto debemos adaptarnos a la nada.

En los últimos días, se imponen confusiones con respecto al comercio de las pastillas anticonceptivas y ahora se va diluyendo en la mente de las personas que usar toallas sanitarias artesanales es necesario. ¿Es esto progreso para la mujer, libertad de elección? En un futuro, de seguir en el desastre en el que estamos, lo que hoy es una alternativa se impondrá a la fuerza como la única opción.