Valencia

La segunda etapa del viaje nos llevó a Valencia. Llegamos en Renfe a la Estació del Nord, situada junto a la Plaza de toros y cerca del Ayuntamiento. Para alguien a quien las corridas de toros le resultan indiferentes (para escándalo de algunos de los lectores entusiastas de este blog, que esperan mi «compromiso» con todas las causas), me impresionó la monumentalidad del coso y el arraigo que hay en parte de la sociedad española que ese día hacía una larga cola para comprar los tickets para una corrida (Fig. 1). No me interesan las corridas de toro: me impresionan cómo mueven masas.

De entrada Valencia es una ciudad que destaca por su relativamente nuevo Museo de las Ciencias y de las Artes (Figs. 2 a la 5), construido sobre el antiguo cauce del río Turia. Un complejo que se me antoja como una forma ingeniosa de cambiar la fisonomía de una ciudad y hacerla más habitable (para segundo disgusto de los hipsters que alegarán que cambiar el curso de un río con tendencia al desborde es un ecocidio). Estoy parcializado ante la obra de Calatrava, así como para la de Gaudí. Era inevitable que me gustara de principio a fin, aunque el día que fuimos había edificios cerrados por obras (el Palacios de las Artes Reina Sofía [Fig. 6] y el Ágora [Fig. 7]). Pero estaba abierto, en cambio, el Oceanogràfic.

Si a pesar de leer este blog tan impertérrito conservas un alma de niño y te gustan los parques llenos de animalitos y esas cosas, L’Oceanogràfic es tu lugar. Por alrededor de €20 disfrutas de una selección de la fauna marina de varios continentes. Los enormes acuarios están dispuestos en forma de túnel, lo que te permite observar cardúmenes pasando sobre tu cabeza o encontrarte frente a frente con la dentadura de un tiburón (Figs. 8-15). A lo largo de este recinto encontrarás también aves, desde las tropicales (Fig. 16) hasta los pingüinos con su tan peculiar olor.

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Esta etapa del viaje fue más corta y el tiempo no alcanzó para ir al Bioparc. Otros lugares cercanos, como La Albufera, quedarán para otra ocasión. Valencia se presta para largas caminatas sin destino. Si lo hubiere, el único sería disfrutar en compañía de sus grandes espacios abiertos bajo un cielo fresco de verano.

En comparación con la bulliciosa Barcelona, Valencia es una ciudad más sosegada y con unos toques añejos evidenciados en una numerosa población anciana que seguramente disfrutará de la benignidad de un clima mediterráneo. De hecho, gran parte de las obras arquitectónicas que alcanzamos a ver acentuaban en sus elementos una claridad que se confundía con el cielo azul y soleado. Es también una ciudad lujosa, no en balde es sede de etapas de las exclusivas Fórmula Uno y de la Copa América de vela, circuitos que faldean la larga costa valenciana en playas que, en principio, no me resultaban muy simpáticas. Había que recorrer parte del paseo marítimo para llegar a la atractiva Malva-rosa.

No obstante ese lujo, o quizá, debido a él, Valencia tiene un aspecto muy común a las grandes ciudades: la delincuencia, de la que este atribulado y pichirre autor fue víctima cuando, para no pagar sobreequipaje en su vuelo hacia Malta (viaje del que hablaré en la siguiente entrada), la maleta que dejó consignada ante el dueño del hostal donde se alojó (el Valencia Beach, que a pesar de ello vale la pena) fue robada en el carro de éste (hecho del que nos enteramos en Malta). Moraleja: más vale pagar por el equipaje extra que perder una maleta cuyo contenido multiplicaba el valor de ese recargo (por ejemplo, la chaqueta que llevo puesta en la foto).

Salimos de Valencia temprano hacia el aeropuerto, con una maleta menos y con la ropa limpia luego de pagar €30 de lavandería, con destino a Malta vía Ryanair (de la que hablaré en la entrada sobre Madrid, la ciudad que cierra mi viaje). Minutos antes de llegar al Aeropuerto Internacional de Malta, y cuando ya la isla se apreciaba desde el avión, Virginia exclamó: «¡Esto es un peladero de chivos!» La frase me pareció graciosa. Sin saberlo, efectivamente estábamos llegando al último peladero de chivos en la faz de la Tierra.

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